domingo, 10 de mayo de 2015

Las "Casas de la vida"

Muy buenos días de domingo, amigos del templo de Seshat. En esta segunda entrada del mes de mayo os voy a hablar de una institución relacionada con la escritura y la sabiduría, al igual que la patrona de este blog: las Casas de la vida.

¿Qué eran?
En egipcio per ankh, las llamadas Casas de la vida del antiguo Egipto eran centros de enseñanza, algo así como nuestras universidades, surgidos ya en la I dinastía (3000-2890 a.C.), que estaban asociadas tanto a la Residencia Real, como a los templos. Se sabe con certeza que había una Casa de la vida en los templos de Menfis, Tebas, Abydos, Amarna, Akhmin, Kopto, Esna o Edfú; pero seguramente todos los templos de cierta importancia tendrían una.
Estatua de Horus en Edfú
¿Qué se hacía en ellas?
En esta institución los niños de las clases altas, y también el príncipe heredero, recibían una enseñanza global y multidisciplinaria: matemáticas, historia, geografía, idiomas o religión, entre otras materias. También aprendían a leer y escribir.
Aunque se enseñasen todos estos conocimientos, hay que decir que cada Casa de la vida era reconocida por la excelencia de alguna especialidad concreta: el colegio de Heliópolis era famoso por sus teólogos, astrólogos, magos y ritualistas; del de Menfis destacaban los médicos, arquitectos, escultores y artesanos, mientras que en el de Hermópolis eran famosos sus matemáticos, literatos, escribas, bibliotecarios y funcionarios reales; y el de Sais por sus astrónomos, jueces o historiadores.
Además, al igual que en los monasterios medievales, en las Casas de la vida de los templos egipcios se realizaban labores de copia como, por ejemplo, del Libro de los muertos (que luego eran vendidas) y de textos antiguos, con la finalidad de conservarlos.
También en ellas se elaboraron las distintas teologías y mitos, se compusieron los himnos sagrados y se redactaron libros litúrgicos (necesarios para la realización del culto a los dioses) y de magia.
Escena del Libro de los Muertos. Anubis pesa el corazón del difunto
Como ya he dicho, en las Casas de la vida se formaban una serie de profesionales como eran los escribas o los sacerdotes. Ambos aprendían a leer y escribir, pero los sacerdotes aprendían especialmente los textos sagrados, ya que una de sus labores sería, como ya mencioné, la copia y redacción de ese tipo de textos.
Sacerdote
Pero dado que el papiro era un material caro, los alumnos aprendían a escribir utilizando los llamados óstraca (ostracón, en singular), palabra griega que designa un fragmento de cerámica o piedra. Estos podían encontrarse por cualquier parte, de modo que era el material más adecuado para que los aprendices practicaran, hasta alcanzar la perfección.
Ostracón de piedra caliza con restos de escritura hierática
Maestros y alumnos
Los encargados de formar a los alumnos de las Casas de la vida eran principalmente sacerdotes, pero también podía haber laicos.
De hecho, esta institución estaba integraba por dos grupos de personas:  por un lado, los estudiantes laicos y, por otro lado, los discípulos, que eran los únicos que residían en ellas de forma permanente y que con el tiempo podían acceder a los sagrados Misterios de la Sabiduría, pasando a formar parte del clero de sacerdotes iniciados.
El personal presente en esta institución estaba formado por personas altamente especializadas, tales como los ya mencionados maestros, además de oficiantes, ejecutores de los ritos, téologos, artistas, médicos, exorcistas, etc. Es decir, en las Casas de la vida confluía el saber y se realizaban múltiples actividades.
El ritual de las fiestas religiosas [...], la medicina y sus recetas, la astronomía para conocer el universo y el tiempo, la geometría y la matemática para calcular las proporciones de los monumentos, casi con toda seguridad se puede decir que tenían su centro motor en "la Casa de la vida". De ella, los arquitectos extraían los elementos teológicos para transformar simbólicamente el templo en una imagen cósmica; los escultores y los pintores aprendían a hacer las "imágenes vivientes" según las enseñanzas del dios Thot, que había enunciado las reglas de la creación artística; los exorcistas aprendían las fórmulas necesarias para los rituales mágicos contra los animales nocivos y los malditos; los artistas aprendían a adornar los lugares sagrados, las tumbas y los muebles religiosos y funerarios con aquellos elementos decorativos que diesen garantía de fuerza, de renacimiento y de estabilidad.
Vida cotidiana de los egipcios, F. Cimmino
La fama y el prestigio de estas escuelas fue tal en la Antigüedad, que se sabe que extranjeros como Solón, considerado uno de los siete sabios de Grecia, Pitágoras, Platón, o la célebre Hipatia acudieron a alguna de estas  Casas de la vida egipcias, en una especie de Erasmus del mundo antiguo.
Escena de la película Ágora, sobre la filósofa alejandrina Hipatia
Bibliotecas de las Casas de la vida
Las llamadas Casas de los libros eran el lugar del templo en el que se guardaban toda esa serie de libros, principalmente relacionados con el ritual y el culto, de los que ya he hablado.
En la biblioteca del templo de Edfú, que se conocía como la biblioteca de Horus, aunque ya no se conservan todos los papiros que albergaba, sí lo hacen los nichos en los que se guardaban éstos, así como sus títulos inscritos en la piedra del muro. Así, nos encontramos con obras tanto prácticas como esotéricas, por ejemplo:
  • El libro de las regulaciones del templo y El libro de la lista de turnos de los guardias del templo.
  • El libro para conocer los secretos del laboratorio, los detalles de las ofrendas de los dioses, las listas de las formas secretas del dios y las listas de las divinidades que viven en este templo y nunca abandonan este lugar, era el manual destinado a aquellos sacerdotes que estuvieran aprendiendo la rutina sagrada del templo.
  • Un manual de astronomía era Información sobre el aspecto de dos estrellas [el sol y la luna] y el regreso periódico de otras estrellas. Debió ser el consultado por los "sacerdotes de las horas" para determinar las fechas de los festivales religiosos.
  • Para protegerse de las fuerzas malignas encontramos obras como El libro para la realización de rituales de protección de la ciudad, las casas, la corona blanca y el año.
  • Etc.
Probablemente las bibliotecas tuvieran también obras científicas y literarias, a juzgar por las obras astronómicas, de medicina o sapienciales encontradas en el santuario de Tebtynis, en El Fayum.
Hay que decir que el acceso tanto a estas bibliotecas como a las Casas de la vida estaba reservado a la élite intelectual del país (escribas, médicos, sacerdotes o artistas), quedando excluidos los miembros del pueblo llano.
Estatua de un escriba y el dios Thot
Otras funciones
Además de su labor como centro de enseñanza, las Casas de la vida también eran el lugar donde se elaboraban, copiaban y restauraban obras religiosas y científicas, como ya hemos visto. Pero los textos egipcios también nos hablan de otras funciones: Una era la de archivo, ya que en ellas se conservaban anales del reino y de los templos que estaban a disposición de personas autorizadas para ello. Por ejemplo, en tiempos del faraón Ramsés II se consultaron los archivos para conocer el camino más fácil a las minas de piedra bekhen, que se mencionaban en los relatos de expediciones anteriores. Además, siempre según los textos conservados, se deduce que esta institución podría haer servido también de registro de vecinos. Un texto conservado nos dice lo siguiente:
Parí a este niño que está frente a ti, le pondré el nombre de Merab y lo inscribiré en el registro de la Casa de la vida.
El objetivo de esto era establecer el horóscopo del recién nacido basándose en el día del nacimiento.
Otra función posible era la de sanatorio, pues no hay que olvidar que era en estas Casas de la vida adscritas al templo donde se formaban los futuros médicos (que tenían como patrona a Sejmet, la diosa leona) ni que la magia, la religión y la ciencia eran un todo indisoluble en el mundo antiguo.
Thot y Seshat, dioses de la sabiduría
Se puede afirmar con casi absoluta seguridad que la Casa de la vida era cenáculo de sabios, teólogos, eruditos y científicos.
Vida cotidiana de los egipcios, F. Cimmino
Bibliografía y webgrafía: 
- CIMMINO, Franco (2002): Vida cotidiana de los egipcios. Ed. Edaf. España, Madrid.
- FLETCHER, Joann (2002): Egipto, el libro de la vida y la muerte. Ed. Círculo de lectores. España, Barcelona.
-La casa de vida. Egiptomanía. Barcelona: Planeta DeAgostini, 1997, volumen 3, pp. 548-549
- http://www.egiptologia.com.es/ART_Escuelas_sabiduria_egiptologia.html (consulta: 9-5-2015)
 

11 comentarios:

  1. Muy interesante estos centros del saber. Gracias Isabel.

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    1. Gracias a ti, Rafael. Un saludo :)

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    2. Igualmente para ti, Isabel, un cordial saludo.

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  2. El ser humano desde la antigüedad tiene la curiosidad de conocer y estudiar y parece ser que sabemos mucho pero desgraciadamente aprendemos poco. Enhorabuena por esta nueva publicación.

    Gracias y enhorabuena Isabel ;-)

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  3. Me encanta tu blog y todo lo que tenga que ver con egipto. Te he nominado a un premio en mi blog: http://cosmeticadelos.blogspot.com.es/2015/05/premio-aktivigi.html
    Besitos.

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    Respuestas
    1. Muchas gracias, voy a echarle un vistazo. Un saludo

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  4. Muchas gracias¡¡ Muy bien explicado.

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