jueves, 25 de mayo de 2017

Videoclips "egiptomaníacos" (Día del orgullo friki)

Buenas tardes, amigos del Templo de Seshat. Hoy 25 de mayo es el Día del orgullo friki, es decir, de todos aquellos apasionados/obsesionados con algo en concreto, especialmente libros, series o películas. Como los egiptomaníacos somos los frikis del antiguo Egipto (¿Quién de nosotros no colecciona libros, películas, o incluso tatuajes o figuras, etc.?) hoy os traigo una serie de videoclips donde podemos ver una temática egipcia, ya sea en la letra o en la ambientación.
Recordad también que he dedicado otras entradas relacionadas con la "egiptomanía" y que podéis releer pinchando aquí:
Egipcios fiesteros
The Bangles - Walk like an egyptian

Todas las antiguas pinturas en las tumbas hacen la danza de la arena ¿No lo sabes? Si se mueven muy rápido (oh wey oh) se caerán como un dominó...Caminando como un egipcio. Un clásico.

E-Type - Princess of Egypt
Tú eres la princesa de Egipto y yo soy sólo un hombre...De un cantante muy famoso en su casa, a la hora de comer. 

Elton John - Don't go breaking my heart

Entre las parejas famosas de todos los tiempos que aparecen en este divertido videoclip tenemos a los míticos Antonio y Cleopatra. 

Tierra Santa - La reina de Egipto

Bajo las arenas del desierto vive el recuerdo de una mujer, hizo de su tierra su destino, fue reina de Egipto y le dio su poder. Alguna pista más para saber qué reina es: Cuentan que la magia de su rostro robaba a los hombres su fe y su razón. ¿Nada? Sigamos: Pagó con su vida su noble ambición. Con el veneno de una cobra murió sacrificándose...

Michael Jackson - Remember the time
 
Un Michael Jackson que se pregunta si aún recuerdas cuando nos enamoramos, en la corte de Nefertiti y Akhenatón, interpretado éste por un Eddie Murphy más parecido a Rahotep que al rey hereje (ese bigotillo...)

Yuri - Presa
El videoclip más hortera con diferencia, y ya es decir. Si os fijáis, los cutre disfraces de los hombres son los mismos que aparecen en esta entrada ja, ja.

Ven a mí, bailemos lento. Esta noche soy yo la que tiene tu corazón. La letra nada tiene que ver con el antiguo Egipto, así que han ambientado el vídeo con una temática cutre-egipcia porque...bueno, no lo sé.

La ¿Famosa? cantante embutida en papel de Albal, cual bocadillo de mortadela
Live - Forever may not be long enough

Y para terminar, el videoclip de la canción de "El regreso de la momia". Para siempre puede no ser suficiente para nuestro amor...Ay.

Esto es todo, amigos. Espero que os haya gustado, comentad si sabéis de algún videoclip más con temática egiptomaníaca. Hasta pronto.



jueves, 18 de mayo de 2017

Ramsés II, el Hijo del Sol (I parte)

El origen de la dinastía ramésida
Tras los gloriosos reinados de faraones como Tutmosis III o Amenhotep III, Egipto vivió una época turbulenta a causa de la llamada herejía de Amarna, durante la cual el faraón Akhenatón intentó imponer el culto de Atón, descuidando la política interior y exterior. Esto tuvo como consecuencia que Egipto perdiera parte de sus territorios en Asia a manos de una nueva potencia, los hititas, a finales de la XVIII dinastía.
Será el faraón Horemheb quien retomará el imperialismo propio del Reino Nuevo, que continuarán sus sucesores, para recuperar lo perdido bajo el gobierno del pacifista Akhenatón, más preocupado en rendir culto a su dios desde su nueva capital, que por frenar el avance hitita. 
Aunque Horemheb comenzó la damnatio memoriae contra sus antecesores (Akhenatón, Esmenkhare, Tutankhamón y Ay, a los cuales había servido como general), probablemente tuvo que casarse con una medio hermana de la reina hereje Nefertiti, Mut Neyemet, para legitimar su ascenso al trono, ya que él no era de sangre real. Aunque la pareja real pudo tener hijas, lo cierto es que no tuvieron hijos varones, o no vivieron lo suficiente como para heredar el trono a la muerte de Horemheb. Esto llevó al rey a tomar la decisión de adoptar un sucesor, al que eligió precisamente entre la casta militar a la que él mismo había pertenecido: Pa Ramessu, su ya anciano visir. Entre los títulos de este importante personaje encontramos Jefe de los arqueros, intendente de la caballería, jefe del sello, mensajero real en el extranjero, escriba real, líder de los sacerdotes de todos los dioses o comandante del ejército del faraón.
Estatuas de Pa Ramessu como escriba, encontradas en Karnak. Fuente: Ramsés II, la verdadera historia.
Estos rimbombantes títulos probablemente le fueran concedidos por Horemheb para encumbrarle a lo más alto del gobierno, una vez que fue consciente de que no tendría un sucesor de su propia sangre.
A pesar de ser ya un anciano, Pa Ramessu contaba con algo muy importante: un hijo (el futuro Seti I) y un nieto de pocos años, el joven Ramsés, que parecían garantizar una sucesión sin problemas en el futuro.
Así, a la muerte de Horemheb en 1295 a.C., Pa Ramessu adoptó el nombre de Ramsés (I) al ascender al trono, fundando la XIX dinastía de la cronología de Manetón. Los ramésidas habían llegado al poder.
Esta familia de militares parece proceder del norte de Egipto, probablemente de la antigua capital hyksa, Avaris, donde se rindió culto a Seth durante el gobierno de estos faraones extranjeros, lo que explicaría la vinculación de los ramésidas con dicho dios; de hecho, Seti significa El de Seth.
En esta estela conservada en el Oriental Institute de Chicago se representó a varios miembros de la familia: 
Swty, que tiene el título de Jefe de tropa del Señor de las Dos Tierras, es decir, pertenece al estamento militar.
Khaemwaset, Su querido hermano (de Swty). Precisamente uno de los hijos de Ramsés II llevará este mismo nombre.
El propio Ramsés I también aparece a la derecha de su padre.
Por tanto, la tradición militar venía al menos desde el bisabuelo de Ramsés II, mientras que su hermano, Khaemwaset, llevó el título de Porta abanico en tiempos del rey Tutankhamón y Segundo de a bordo del virrey de Kush, Huy, con cuya hermana se había casado.
En resumen, el joven Ramsés procedía de una familia de gran influencia ya desde tiempos del rey niño Tutankhamón.
Árbol genealógico de los ramésidas
Ramsés, príncipe de Egipto
Tras un reinado de apenas dos años, el anciano Ramsés I falleció. Su hijo Seti, ya en la treintena, fue el elegido para sucederle, tal y como se esperaba. En el momento de ascender al trono, el nuevo faraón ya estaba casado con una dama llamada Tuya, o Mut Tuya, hija de un lugarteniente de carros de nombre Raia, y de una sacerdotisa de Amón, Ruia. Tuya es la madre del pequeño príncipe Ramsés, aunque el hecho de que no recibiera el título de Gran Esposa Real (reina) hasta el reinado de su hijo parece indicar que Seti I debió casarse con otra mujer para que desempeñara el papel de reina. Probablemente fuese una hija del propio Horemheb, quizás la misteriosa Tanedyemi, cuya tumba (QV 33) fue hallada en el Valle de las Reinas, y cuyos títulos la declaran hija y esposa de reyes.
Tanedyemi en su tumba del Valle de las Reinas
Durante su reinado, Seti I llevó a cabo una labor constructora en ciudades como Abydos, que era la ciudad sagrada de Osiris, en la sala hipóstila de Karnak en  Tebas e, incluso, en la capital de los hyksos, Avaris, donde restauró el templo de Seth; como ya hemos visto, es muy probable que su familia tuviese su origen allí.
Seti planteó su reinado como un renacimiento, intentando emular al gran faraón guerrero Tutmosis III, bajo cuyo reinado el imperio egipcio tuvo su máxima expansión. 
Es en este ambiente optimista por el renacer y el afán de recuperar la vieja gloria de Egipto en el que fue criado el joven príncipe Ramsés, que tuvo como preceptor a un hombre llamado Tiia, casado con su hermana y probablemente relacionado con Horemheb, como se deduce por la cercanía de la tumba de este matrimonio a la tumba en Saqqara de Horemheb. 
Tuya, seguida de su yerno Tiia, preceptor de Ramsés, y su hija Tia.
Seti I quiso que su hijo le acompañara desde la infancia en las campañas militares, como la que organizó en el primer año de reinado contra Asia, con el objetivo de recuperar el control de la zona y volver a recaudar de sus antiguos vasallos los impuestos destinados a los templos de los dioses. Con solo trece años Ramsés vio cómo el ejército del faraón se enfrentaba a los hititas en la batalla de Qadesh (que no debe confundirse con la protagonizada por Ramsés en su quinto año de reinado) por el control de la provincia siria de Amurru; sin embargo, los hititas no tardaron en volver a recuperarla, por lo que tendría lugar la otra famosa batalla de tiempos de Ramsés II.
Un año antes, el joven príncipe también acompañó al faraón en la campaña contra los libios, en el oeste.
Por tanto, no es de extrañar que a la tierna edad de diez años el príncipe recibiera de su padre el título honorífico de Comandante en jefe del ejército. Y tan solo cinco años después, Seti I consideró a su hijo lo suficientemente preparado como para nombrarle corregente, asociándolo a las tareas de gobierno y reafirmando su voluntad de que le sucediera a su muerte. 
Ramsés niño. Museo del Louvre. Fuente: Pinterest de Cepoat-Egipto
Cuando mi padre aparecía entre la multitud mientras yo no era más que un niño en sus brazos, decía a propósito de mi persona: ¡Haz de él un rey, que lo vea mientras esté con vida! 
Gran inscripción dedicatoria de Abydos

Egiptólogos como J.H. Breasted, sin embargo, son partidarios de la teoría sobre la existencia de un hermano mayor que Ramsés, muerto prematuramente. Esto explicaría supuestamente la insistencia de Ramsés en remarcar que fue preparado para reinar desde su nacimiento.
En un relieve del muro exterior de la sala hipóstila de Karnak donde se representó la lucha contra los libios de Seti I, algunos creen ver la figura borrada de este supuesto hijo, para esculpir encima al nuevo heredero. El nombre parece ser Mehy, pero quizás se tratase simplemente de un funcionario y no de un misterioso hermano mayor.
Sea como fuere, a los quince años Ramsés II recibió las coronas y fue mencionado desde entonces en las inscripciones con el nombre de coronación Usermaatre.

Al ser nombrado corregente, Ramsés recibió su propio harén, o Casa Jeneret, y contrajo matrimonio con dos damas de orígenes aún desconocidos, Nefertari e Isis Nofret, cuando aún eran adolescentes.
Desde ahora, el futuro rey se rodeó de un selecto grupo de amigos, algunos desde la infancia, para sus labores como corregente: Amenemipet, mensajero real a todos los países extranjeros; Ashahebsed, de origen extranjero y que sería el supervisor de las obras en Abu Simbel; Paser, que llegaría a visir durante el reinado de Ramsés, o Setaú, virrey de Nubia.
Entre las labores que el faraón Seti confió a su hijo durante los años de corregencia estuvieron las campañas para reprimir las revueltas de los sashu en Oriente Próximo y de los nubios en  la tercera catarata, o la supervisión de las obras arquitectónicas. Fue entonces cuando el príncipe entró en contacto con los artesanos del poblado de Deir el-Medina, que construían y decoraban las tumbas de los reyes y reinas. 
Bajo la dirección de Senedjem (famoso por las bellas pinturas de su tumba), estos artesanos excavaron y decoraron las sepulturas de Seti y Tuya; fue su hijo Ramsés el encargado de supervisar las escenas representadas en sus tumbas, que les servirían de guía para la otra vida. 
KV 17, tumba de Seti I. Fuente: El Mundo
Durante la corregencia, la familia de Ramsés, de apenas veinte años, fue aumentando con el nacimiento de sus primeros hijos, tanto de Nefertari (Amonherkhepsef, el primogénito y heredero, y  la princesa Meritamón), como de Isis Nofret (Bentanat, Ramsés y  el famoso Khaemwaset). 
Orgulloso de sus vástagos, el joven príncipe se hizo representar con ellos en el templo nubio de Beit el Wali, como años más tarde haría en Abu Simbel.
Pero durante el verano del año catorce o quince de reinado, el faraón Seti I pasó al reino de Osiris cuando aún no había alcanzado los cincuenta años. Ramsés comenzaba entonces su largo y próspero reinado de 66 años...
Ramsés II, acompañado de sus hijos Ramsés y Amonherkepsef (de 4 y 5 años, derecha) en Beit el Wali
Bibliografía:
-MENU, BERNADETTE (1998): Ramsés II. Ed. Ediciones B. España, Barcelona.
-DESROCHES NOBLECOURT, C. (1998): Ramsés II, la verdadera historia. Ed. Ediciones Destino. España, Barcelona.


sábado, 1 de abril de 2017

Nº 7 Egiptología 2.0 (abril 2017)

Buenas tardes, amigos del templo de Seshat. El mes de abril nos trae un nuevo número de la revista online y gratuita Egiptología 2.0. Para este número he escrito un artículo en el que hablo sobre el papel político y religioso de las Grandes Esposas Reales, las reinas del antiguo Egipto.
Ramsés y Nefertari inaugurando Abu Simbel. 
Además, también podréis leer otros interesantes artículos sobre la música egipcia, el origen de Kemet, el templo del faraón Seti I, o los animales sagrados.
¿Os animáis? Recordad que es totalmente gratuita.
Pincha AQUÍ para descargar nº 7
Las reinas de la Tierra Negra 
"Desde la unificación de Egipto, hasta que Cleopatra VII se quitó la vida con la supuesta mordedura de un áspid, los todopoderosos faraones estuvieron acompañados en el trono por las Grandes Esposas Reales.Estas damas, en su mayoría nacidas en el propio Egipto, eran de origen noble e, incluso, real. Y aunque el cuento de la Cenicienta nació ya en el antiguo Egipto, la realidad distaba mucho de ser tan romántica y fantástica. Como en cualquier monarquía hereditaria a lo largo de la Historia, el matrimonio de los reyes y reinas del país del Nilo no estaba motivado por el amor, sino por la necesidad de engendrar un heredero legítimo. No obstante, la de ser madres no era la única función que desempeñaban las reinas egipcias"...


viernes, 3 de febrero de 2017

Crítica de cine egiptomaníaco: "La pirámide" (2014)

Buenos días, amigos del Templo de Seshat. Ayer, aprovechando que tenía la tarde libre, volví a ver la película "La pirámide" con la idea de escribir esta crítica/comentario para vosotros. Aunque advierto que tendrá spoilers.
"Solo entras una vez"...Y seguramente solo la veas una vez...
Sinopsis:
La doctora Nora Holden y su padre Miles están a punto de hacer el descubrimiento más importante de sus carreras, una pirámide egipcia que lleva 5000 años enterrada. Pero lo que van a encontrar en el interior de la pirámide les llevará al límite.
Personajes:
  • El arqueólogo Miles Holder
  • Su hija, Nora.
  • La reportera, Sunni
  • El cámara bobalicón
  • Michael, el noviete de la arqueóloga.
  • Capitán Mala Leche, no recuerdo su nombre

Los "protas", camino a la tragedia piramidal
La pirámide es un nombre muy original para una película ambientada en Egipto. O eso pensaron los creadores de esta historia de hora y media de duración.
Todo comienza en un caluroso mes de agosto de 2013 en El Cairo. Columnas de humo negro eclipsan las pirámides de Gizah.  Pinta mal la cosa.
Mientras tanto, un equipo de arqueólogos (formado por un padre y su repelente hija) ha descubierto una pirámide en el desierto. Pero, ¿Cómo es posible descubrir una pirámide? ¿No estaba a la vista? Pues no, estaba completamente enterrada en la arena. 
A pesar de que en Egipto parece que cada día está a punto de armarse un buen lío después de la revolución de 2011, con señores egipcios muy enfadados que rompen las lunas de los taxis, un equipo de documentalistas ha ido a grabar el hallazgo. Para ello, se trasladan al supuesto yacimiento en el desierto egipcio donde una pirámide de cartón piedra está siendo desenterrada con ¿Picos? Por otros señores egipcios con menos mala leche.
La reportera nos informa de que estamos nada menos que a 400 km al sur de El Cairo. Ahí es nada. Sí que se fue lejos este faraón a construir su pirámide. Y para ser más chulo que nadie, la construye sólo de 3 caras, no de 4. Y es que resulta que el faraón que la mandó construir no es otro que el polémico y peculiar Akhenatón (¡!)
De los creadores de “Seti I fue enterrado en Abu Simbel” llega: Akhenatón construyó una pirámide en pleno Reino Nuevo (y de tres caras). 
No obstante, parece que la hija no está de acuerdo con su padre. La pirámide no puede ser de Akhenatón. Pero no porque en esa época los reyes ya no se enterraran en pirámides, sino porque el hecho de estar totalmente enterrada demuestra que tiene chorricientos mil años.
Entonces llega el gran día: encuentran la que parece la entrada a la pirámide. Pero como anticipo de todos los peligros que vendrán después, al retirar las rocas para entrar sale expulsado un gas/líquido/cosa rara verde igualito que en cierta escena de "La Momia", que le cae en toda la jeta a uno de los obreros egipcio. Y claro, empiezan los rumores de que la pirámide está maldita. 
Pero ¡Oh, maldición! El Gobierno egipcio les ordena abandonar el yacimiento en 24 horas, debido al caos que existe en El Cairo entre los militares y los manifestantes. Aunque recordemos que están en un maldito desierto a 400 km de distancia…Pero de todas maneras mandan a un militar con mala leche para supervisar que se vayan.
A tomar por c*lo a vuestras casas

En un intento desesperado por recabar información de la recién descubierta pirámide, deciden enviar a Shortie, un pequeño robot teledirigido, como aquellos que metió Zahi Hawass en los conductos de ventilación de la Gran pirámide para un documental del National Geographic.
¿Aspergilosis, o posesión demoníaca?
El robotito se encontrará con simpáticos animalitos, que veremos más adelante, y estos mandan a Shortie a la m*erda. Y entonces, los protagonistas toman la inteligente decisión de entrar todos a buscar al robot.  1º error. Y para no perderse usarán una especie de hilo de Ariadna, que en realidad es hilo de ese transparente como el que usábamos de pequeñas para hacer pulseritas. 2º error (obvio)
Andan, andan. Oscuridad. Polvo. Oh y encuentran una sala llena de lanzas y armas, supuestamente para la otra vida, pero gracias al spray para detectar manchas de  sangre cual CSI que lleva la chiquilla (y que debe haber comprado en el Mercadona más cercano, no sé) descubren que fueron usadas y que no eran solo armas rituales. 1º aviso.
CSI Egipto
Entonces descubren que el cable de alta resistencia (jajajajajaja) se ha roto. Pero eso es imposible. Es un cable de alta resistencia. 2º aviso para salir por patas.
Y claro, se pierden. Pisan donde no deben, tocan lo que no tienen que tocar…Se cae el suelo y se pegan el h*stión del siglo. Pero lo peor está por llegar: Al noviete de la chiquilla le cae un pedrolo en la pierna, la reportera se encuentra a uno de los “simpáticos animalillos” que pululan por la pirámide y se lleva un susto de muerte, la reportera se pone histérica, algo se lleva al noviete herido y lo deja todo perdido de sangre, etc. Lo típico cuando entras en una pirámide inviolada.
Por suerte aparece el militar mala leche para salvarlos justo cuando los simpáticos gatetes iban a darles la “bienvenida”. Pero solo llevamos 45 minutos de peli y la cosa no podía terminar tan rápido, así que el papel del soldado llega a su fin, previo desmembramiento.
Un lindo gatito

Deben de nuevo buscar la salida solitos, pero como son un poco torpes vuelven a tocar donde no deben y a activar ingeniosas trampas pensadas para hacérselas pasar canutas. Aunque consiguen librarse, por el momento. No tiene tanta suerte la reportera histérica, que aparte de ser arañada por un gato sarnoso, termina empalada cual víctima de Vlad Tepes por culpa de un resbalón tonto…Pero no muere, y sus compañeros de aventuras acuden a rescatarla, teniendo lugar la escena más asquerosa e innecesaria de la película, pues no solo empieza a ser comida por los gatos sarnosos, sino que sus “rescatadores” son incluso peores al intentar “desempalarla”…Para arriba, para abajo, no es buena idea, vuelve a dejarla, que se le claven los pinchos…Lógicamente termina palmándola y sus inútiles rescatadores deciden proseguir la búsqueda de una salida. 
Andan, andan. Más polvo, más olor a caca de gato (tal cual)…Entonces se encuentran con el cadáver medio momificado del primo de Indiana Jones, por lo que descubren que no son los primeros en entrar a la pirámide…Mala pinta.
El primo de Indiana Jones, Paco
Y entonces ¡PUM! Hace su aparición estelar el gran Anubis, que literalmente le roba el corazón al arqueólogo para pesarlo en la balanza, como en el Juicio deOsiris. Y es que según lee la chiquilla en un sarcófago (¿?) Anubis fue encerrado en esta pirámide por los propios egipcios (¿?). Normal que se le ponga mala leche y vaya arrancando corazones, ¿Qué manera es esa de tratar a un dios?
Los años no te han tratado bien, Anubis
Finalmente, cuando la chiquilla, que a estas alturas de la peli es la única superviviente, está a punto de ser asesinada por el furibundo dios, es salvada por alguien inesperado: los gatos sarnosos, que se lanzan contra Anubis. Por lo visto la enemistad entre perros y gatos viene de antiguo...

Lo mejor: La pirámide de Akhenatón.
Lo peor: Ah, no, que no era de Akhenatón. Anubis y los gatos sarnosos.


domingo, 1 de enero de 2017

Número 6 Egiptología 2.0 (enero 2017)

Feliz año nuevo a todos, amigos del templo de Seshat. En esta primera entrada os deseo todo lo mejor para el año que estrenamos y mucha mucha "egiptomanía". 
Para empezar el 2017, os traigo un nuevo número de la revista en la que colaboro, Egiptologia 2.0
En este número 6 he escrito un artículo sobre la reina faraón Tausert. Pero también podéis encontrar otros interesantes artículos sobre la XXV dinastía, la sexualidad o la visión del extranjero en el antiguo Egipto, entre muchos otros.
Pinchad aquí para descargar. Que tengáis una feliz lectura.
Portada del número 6


domingo, 4 de diciembre de 2016

Las piernas de Nefertari (estudio sobre los posibles restos de la reina)

Su belleza era tal que, ya al nacer, su madre (esa misteriosa mujer que aún permanece en el anonimato) le puso el nombre de "La más bella", Nefertari .
Pero esta reina fue más que una cara bonita, y quizás fuera la combinación de belleza e inteligencia lo que la convirtió en la favorita de entre todas las mujeres del faraón Ramsés II.
Una reina bella e inteligente; un rey poderoso considerado un dios por la mayoría (y por sí mismo). Resulta irónico que de ambos personajes históricos, que sin duda emprendieron el viaje a la otra vida rodeados de tesoros, tan solo se hayan conservado un humilde sarcófago de madera (que guardaba la momia del faraón) oculto en un tosco escondite excavado en la roca, y pequeños objetos desperdigados por el suelo de una bella tumba. En este aspecto la reina tuvo más suerte que su regio esposo, pues mientras que las sublimes pinturas de su tumba se han conservado, la morada de eternidad de Ramsés II fue arrasada ya en la Antigüedad por las riadas que, muy de vez en cuando, inundan el Valle de los reyes.
Ernesto Schiaparelli. Fuente: Wikipedia
Entre los escasos restos encontrados en 1904 por el egiptólogo italiano Ernesto Schiaparelli en la tumba de la reina (QV66) se encontraban parte de unas piernas momificadas, tiradas en el suelo junto con lo poco que los antiguos saqueadores habían dejado caer durante su huida apresurada tras despojar a la reina de sus pertenencias, y de la posibilidad de alcanzar la vida eterna tras la mutilación de su momia. Bárbaros, por desgracia, siempre ha habido y habrá.
Estas piernas, que en su día debieron volver loco de pasión a Ramsés, parecen haber sido identificadas como pertenecientes a Nefertari, confirmando lo que ya se pensaba.
Esto es lo que podemos leer en el reciente estudio publicado en Plos One por un equipo internacional y multidiciplinario de investigadores de la Universidad de Zurich (Suiza), tras analizar los restos, expuestos en el Museo Egipcio de Turín (Italia).
Dicho estudio es el primero que se realiza sobre lo que queda del cuerpo de la reina, consistente en los huesos fragmentados de los fémures, rótulas y la parte proximal de la tibia, es decir, la parte superior y más ancha del hueso que forma la articulación de la rodilla. Del resto del cuerpo se desconoce su paradero, aunque probablemente se haya perdido para siempre.
Restos de las piernas de Nefertari. Fuente: Seeker
"Ella es la única reina de la Era ramésida en haber sido identificada con probabilidad", afirma el egiptólogo Michael Habicht del Institute of Evolutionary Medicine, de la Universidad de Zurich.
Nefertari, sin duda, gozó de una buena educación, lo que le ayudaría a la hora de gobernar; está demostrado que jugó un activo papel en la política exterior del momento.
Sin embargo, poco se conoce sobre su fallecimiento.
"Sabemos que dio a luz a cuatro hijos y cuatro hijas, y que asistió a la ceremonia de inauguración de los templos hipogeos (excavados en la roca) de Abu Simbel en el año 24 de reinado de Ramsés II. Después de esa fecha, desaparece de la Historia" dijo Habicht a la revista Seeker.
Los egiptólogos estiman que probablemente murió alrededor del año 25 de reinado de su marido, habiendo alcanzado una edad entre cuarenta y cincuenta años.
"Aunque no existe una certeza absoluta, los resultados hablan a favor de la identificación de los restos como pertenecientes a Nefertari" afirmó el autor principal del estudio Frank Rühli, director del Institute of Evolutionary Medicine de la Universidad de Zurich.
Otros interesantes datos que nos aporta este estudio sobre el aspecto físico de la reina son la confirmación de su esbelta figura, como podemos apreciar en cualquiera de sus representaciones, y su poco usual estatura, puesto que la reconstrucción antropométrica y la evaluación del tamaño de las rodillas desvelan que pertenecieron a una mujer de entre 1,65 m y 1,68 m.
Nefertari entre Isis y Hathor. Templo pequeño de Abu Simbel

Para confirmar esta información se pidió una segunda opinión, en concreto la del profesor Maciej Henneberg de la University of Abelaide (Australia), que también estimó la altura de la persona alrededor de 1,65 m.
Si tenemos en cuenta los datos sobre las mujeres de su época (Reino Nuevo, 1550-1069 a.C.), se puede afirmar que la dueña de las piernas momificadas era probablemente más alta que el 84% de las mujeres de su tiempo, según cuenta Rühli.
Por tanto, Nefertari compartía con su esposo una estatura alta para su época, ¿Quizás porque estuvieran emparentados?
Por otra parte, el análisis de los restos también desvela el uso de técnicas y materiales de momificación propios del periodo ramésida; una prueba más a favor de Nefertari.
Los rayos X de la rodilla izquierda apuntan a posibles rastros de arterioesclerosis, lo que sugiere que la pierna pertenecía a una persona mayor.
"Las pruebas reunidas podrían apuntar a un individuo entre 40 y 60 años", según Rühli y sus colegas, lo que coincide con la edad a la que murió Nefertari.
Sin embargo, el autor del estudio también admite que se han encontrado con problemas que impiden una identificación con certeza absoluta, ya que algunos análisis fallaron. Los test de ADN fueron poco concluyentes, ya que las muestras resultaron contaminadas (hay que tener en cuenta que QV66 no es una tumba inviolada) y, por tanto, no aptas para análisis, mientras que la datación por radiocarbono ofreció resultados extraños: los restos serían doscientos años anteriores a la vida de Nefertari.
"Ha sido largamente debatida una discrepancia entre la datación por radiocarbono y los modelos cronológicos egipcios. En efecto, pueden surgir ahora algunas cuestiones sobre el modelo cronológico del Reino Nuevo. Para el futuro sugerimos la datación por radiocarbono de otros restos reales y no reales de la época ramésida con el objetivo de validar o refutar la cronología" dijo Habicht.
Sandalias encontradas en la tumba de la reina

La tumba de Nefertari también contenía un par de sandalias hechas de material vegetal (hojas de palma, papiro) de estilo típico de la XVIII y XIX dinastía.
De acuerdo con los investigadores, la buena calidad y forma de las sandalias sugieren que fueron el calzado de un miembro de la realeza. También estiman que serían aproximadamente del número 39-40, lo que encajaría con una persona de la supuesta estatura de Nefertari.
André Veldmeijer, investigador de la Universidad americana del Cairo y experto en calzado antiguo, concuerda con el número de la sandalia: "el área del pie, si la sandalia encajara perfectamente, llegaría un poco más allá de la correa delantera, digamos sobre 24-25 cm. Esto, de hecho, concuerda con una talla entre la 39-40". 
También indicó, no obstante, que no es seguro que la sandalia encajara exactamente con el pie, poniendo como ejemplo el caso del calzado encontrado en la tumba de Tutankhamón, en la que se encontró calzado de dos números distintos. Por tanto, se puede concluir que el calzado no estaba hecho para encajar exactamente con el pie, como sucede hoy. 
Rühli y sus colegas examinaron la posibilidad de que algunos restos de enterramientos de la dinastía XVII y XVIII fueran llevados por las riadas en algún momento a la tumba de la reina después de ser violada (lo que explicaría los datos que arrojó la datación por radiocarbono).
Sin embargo, QV66 está situada en un terreno alto de la ladera del Valle de las reinas, mientras que los enterramientos de las dinastías XVII y XVIII están mayormente en el fondo del valle. Es posible que las avalanchas de lodo y las fuertes lluvias (las mismas que arrasaron la tumba de Ramsés el Grande) hubieran arrastrado restos fuera del valle,  pero es improbable que los llevaran a la zona  más alta donde se encuentra la morada de eternidad de la reina.
"El escenario más probable es que las rodillas momificadas realmente pertenezcan a la reina Nefertari. Tenemos el hecho de que los restos fueron encontrados en su tumba, junto con objetos que la nombraban a ella y a nadie más", afirma el egiptólogo Michael Habicht.
"Las piernas de Nefertari". Por Isabel Cubas

Bibliografía y webgrafía:

-BEDMAN, Teresa (1999): Nefertary, por la que brilla el sol. Ed. Alderabán. España, Madrid.
- http://www.nachoares.com/galerias/nefertari-por-quien-el-sol-brilla/
- http://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371%2Fjournal.pone.0166571
http://www.seeker.com/queen-nefertaris-dismembered-legs-have-been-found-2120387796.html



miércoles, 19 de octubre de 2016

Entrevista sobre Nefertiti en el programa de radio Istopia Historia

Buenas noches, amigos del templo de Seshat.
Hace unos días Juan Ramón Ortega, del blog ISTOPIA Historia, me hizo una entrevista para su nuevo programa de radio, el cual os recomiendo mucho.
Os dejo el enlace a su blog AQUÍ, donde podéis encontrar a su vez el enlace a Ivoox para escuchar el programa número dos, en el que hablé un poco sobre la mítica reina Nefertiti.
Quiero desde aquí dar las gracias a Juan Ramón, porque fue una experiencia nueva y muy gratificante para mí; disculpad los nervios, pero es mi primera entrevista. Espero que os guste, ¡Hasta pronto!   


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